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Embarazo y trabajo: conoce tus derechos laborales

Foto del escritor: Servicios Jurídicos RFJ
Servicios Jurídicos RFJ
hace 5 días
6 min de lectura
Embarazo y trabajo

El embarazo es una etapa que requiere cuidados especiales, y continuar trabajando durante este periodo no debe significar perder derechos, prestaciones ni estabilidad laboral. En México, la Ley Federal del Trabajo (LFT) establece protecciones para las trabajadoras embarazadas, durante el parto y en la etapa de lactancia.


Conocer estas disposiciones es importante tanto para las trabajadoras como para las empresas y sus departamentos de Recursos Humanos. Permite prevenir la discriminación, identificar condiciones laborales que pueden poner en riesgo la salud y garantizar que se respeten los descansos y las prestaciones correspondientes.


Embarazo y trabajo: conoce tus derechos laborales


La legislación mexicana reconoce que las trabajadoras embarazadas tienen derecho a un entorno laboral que respete su salud, dignidad y seguridad económica. Estas protecciones no son beneficios opcionales que la empresa pueda conceder o retirar a voluntad: forman parte del marco legal laboral.


A continuación, te explicamos los principales derechos que debes conocer.


1. Está prohibido despedirte por estar embarazada

Uno de los derechos más importantes es la protección contra la discriminación por embarazo.

Un empleador no puede despedir a una trabajadora por estar embarazada, por haber dado a luz o por encontrarse en periodo de lactancia. Tampoco puede exigir certificados médicos de no embarazo como requisito para contratar, conservar el empleo o ascender a una persona.


Por ejemplo, si una trabajadora comunica que está embarazada y, poco después, la empresa decide terminar su relación laboral por esa razón, podría tratarse de un acto discriminatorio.

Si te encuentras en una situación similar, procura conservar mensajes, correos electrónicos, documentos laborales y cualquier evidencia relacionada con la decisión de tu empleador. Busca orientación antes de firmar una renuncia o un convenio que no comprendas.


2. Tienes derecho a una licencia de maternidad


La Ley Federal del Trabajo reconoce un periodo de descanso por maternidad para que la trabajadora pueda prepararse para el parto y recuperarse después del nacimiento.

De acuerdo con el artículo 170, fracción II, de la LFT, el descanso ordinario comprende:

6 semanas antes del parto

Periodo prenatal para prepararse para el nacimiento.

6 semanas después del parto

Periodo posnatal para la recuperación y el cuidado del recién nacido.

Total ordinario: 12 semanas de descanso.

La ley permite que, bajo las condiciones previstas y con autorización médica por escrito, la trabajadora transfiera hasta cuatro semanas del periodo prenatal al posterior al parto. Si el bebé nace con alguna discapacidad o requiere atención médica hospitalaria, el descanso posnatal puede ampliarse hasta ocho semanas, con el certificado médico correspondiente.


Es importante realizar los trámites correspondientes ante el IMSS o la institución de salud que corresponda y revisar los requisitos aplicables para recibir el subsidio por maternidad.


3. ¿Quién paga el salario durante la licencia de maternidad?


Durante los periodos de descanso previstos por la ley, la trabajadora tiene derecho a percibir su salario íntegro, conforme a las condiciones legales aplicables.

Cuando está asegurada ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el pago del subsidio por maternidad puede quedar a cargo de esta institución si cumple los requisitos establecidos. Si no se reúnen las condiciones para recibir el subsidio, es importante consultar qué obligaciones corresponden al empleador según el caso.

Por eso, antes de iniciar la licencia, conviene verificar las semanas cotizadas, la documentación médica y los trámites necesarios con el IMSS y el área de Recursos Humanos.


4. Tu empleador debe proteger tu salud durante el embarazo

El embarazo puede requerir ajustes en las actividades laborales, especialmente cuando las tareas implican riesgos físicos, químicos, biológicos o condiciones que puedan afectar la salud de la trabajadora o del bebé.

El artículo 166 de la LFT establece protecciones frente a labores peligrosas o insalubres, determinadas actividades nocturnas y horas extraordinarias cuando estas puedan poner en peligro la salud durante la gestación o la lactancia. El artículo 170 también contempla restricciones para trabajos que exijan esfuerzos considerables o representen un riesgo relacionado con el embarazo.


Entre las situaciones que deben evaluarse se encuentran:

  • Levantar, empujar o arrastrar cargas pesadas.

  • Permanecer de pie durante periodos prolongados cuando esto represente un riesgo.

  • Estar expuesta a sustancias químicas o materiales peligrosos.

  • Realizar actividades con condiciones físicas o ambientales perjudiciales.

  • Trabajar en horarios o jornadas que estén restringidos por la legislación aplicable.

La medida adecuada dependerá de las tareas y los riesgos concretos. Puede ser necesario modificar ciertas actividades o asignar temporalmente funciones compatibles con la protección de la salud.

La protección del embarazo no debe traducirse en una reducción injustificada del salario, las prestaciones o los derechos laborales.


5. ¿Qué derechos tienes durante la lactancia?

Después del nacimiento, las trabajadoras que se encuentran en periodo de lactancia tienen derechos específicos para alimentar a su bebé o extraer leche durante la jornada laboral.

La LFT contempla, durante un máximo de seis meses, dos reposos extraordinarios al día de media hora cada uno, en un lugar adecuado e higiénico que designe la empresa. Cuando esto no sea posible, previo acuerdo con el empleador, puede reducirse en una hora la jornada laboral durante ese periodo.


Para facilitar el ejercicio de este derecho, las empresas pueden habilitar espacios adecuados para la extracción y conservación de leche materna, así como establecer procedimientos claros para organizar los descansos.

Estas medidas ayudan a que las trabajadoras puedan continuar con sus responsabilidades laborales sin dejar de atender sus necesidades de salud y alimentación del bebé.


6. Puedes regresar a tu puesto después de la licencia

La maternidad no debe significar la pérdida automática del empleo.

El artículo 170 de la LFT reconoce el derecho de la trabajadora a regresar al puesto que desempeñaba, siempre que no haya transcurrido más de un año desde la fecha del parto. Además, los periodos prenatal y posnatal deben contabilizarse para efectos de antigüedad.


Por ejemplo, si antes de la licencia trabajabas como auxiliar administrativa, la empresa no debería utilizar tu maternidad como pretexto para excluirte del puesto o perjudicar injustificadamente tus condiciones laborales.

Si al regresar te informan que tu puesto ya no existe, te reducen el sueldo o te presionan para renunciar, solicita que te expliquen la situación por escrito y busca asesoría laboral para conocer las alternativas que tienes.


7. ¿Qué obligaciones tiene la empresa con las trabajadoras embarazadas?

Las empresas no solo deben conocer estos derechos: también necesitan adoptar medidas para cumplirlos.

Entre sus principales responsabilidades están:

  • Respetar la igualdad de trato y evitar la discriminación por embarazo.

  • No exigir certificados de no embarazo para contratar, mantener o promover a una trabajadora.

  • Mantener el salario, las prestaciones y los derechos que legalmente correspondan.

  • Identificar y prevenir riesgos laborales durante el embarazo y la lactancia.

  • Respetar los descansos y las condiciones de la licencia de maternidad.

  • Facilitar los periodos de lactancia conforme a la legislación.

  • Evitar represalias por ejercer derechos laborales.

Estas obligaciones deben formar parte de las políticas internas, los procedimientos de Recursos Humanos y la capacitación de quienes supervisan al personal.


8. ¿Qué puedes hacer si no respetan tus derechos?

Si consideras que tu empleador está vulnerando tus derechos durante el embarazo o después del parto, es importante actuar con información y conservar las pruebas disponibles.

Puedes seguir estos pasos:

  1. Documenta lo ocurrido. Guarda contratos, recibos de nómina, correos, mensajes, avisos de despido y cualquier documento relacionado con la situación.

  2. Solicita una explicación por escrito. Si existe una modificación de horario, salario, puesto o prestaciones, conserva la respuesta de la empresa.

  3. Busca orientación gratuita. La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET) puede orientarte sobre asuntos de competencia federal. Si corresponde a otra autoridad, podrá ayudarte a identificar la instancia adecuada.

  4. No firmes bajo presión. Antes de firmar una renuncia, finiquito o convenio, revisa sus efectos y solicita asesoría si tienes dudas.

  5. Actúa oportunamente. Los plazos para ejercer acciones laborales pueden ser breves y dependen de la reclamación. No conviene dejar pasar el tiempo.

Si se trata de un despido relacionado con el embarazo, es especialmente importante solicitar asesoría cuanto antes para conocer los derechos y las acciones que podrían corresponder.


9. Cómo puede una empresa apoyar la maternidad

Además de cumplir con la ley, las organizaciones pueden implementar medidas que faciliten la experiencia de las trabajadoras embarazadas y de quienes regresan después de la licencia.

Algunas alternativas son:

  • Flexibilidad de horarios cuando las actividades lo permitan.

  • Facilidades para acudir a consultas médicas.

  • Adaptaciones ergonómicas y prevención de riesgos.

  • Espacios privados e higiénicos para la lactancia.

  • Protocolos claros para tramitar licencias y permisos.

  • Acceso a orientación psicológica y programas de bienestar.

  • Información transparente sobre prestaciones y cobertura médica.

Estos apoyos deben complementar, y nunca sustituir, los derechos mínimos establecidos por la legislación laboral.

Una política de maternidad bien diseñada también ayuda a prevenir conflictos, mejorar la comunicación entre las colaboradoras y Recursos Humanos y construir un entorno laboral más respetuoso.


Las trabajadoras embarazadas tienen derechos que protegen su salud, sus ingresos y su estabilidad laboral. Entre ellos se encuentran la licencia de maternidad, las medidas de protección frente a trabajos peligrosos, los descansos para lactancia y la prohibición de discriminación por embarazo.

Conocer estas garantías permite identificar posibles incumplimientos y tomar decisiones informadas. Para las empresas, respetarlas es una obligación legal y una oportunidad para promover condiciones laborales más justas.

Si enfrentas un problema relacionado con tu embarazo, tu licencia o tu regreso al trabajo, reúne la documentación disponible y solicita orientación laboral para conocer las opciones que correspondan a tu caso.

Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoría jurídica personalizada. La aplicación de la ley y las prestaciones específicas pueden depender de las circunstancias laborales, médicas y de seguridad social de cada persona.

 
 
 

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