Diferencia entre un abogado interno y externo
- Servicios Jurídicos RFJ

- hace 1 día
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Quizá en tu empresa o de manera personal estés consultando un abogado, y en tu búsqueda te has encontrado con el termino de abogado externo o interno y no sabes que es, sus diferencias y cuál de los dos te conviene más contratar.
Diferencia entre un abogado interno y externo
Abogado Interno
Un abogado interno es también conocido como abogado de empresa o in house. Estamos hablando, en definitiva, de un abogado integrado en la plantilla de la empresa, a través de una relación laboral, y que ejerce labores de asesoramiento jurídico y/o de defensa ante los tribunales y órganos administrativos de los intereses de su empresa. Esta sujeto a la misma deontología que cualquier otro abogado, debe estar colegiado, etc. No es un abogado de segunda, como ocurre en otros países.
Abogado Externo
Un abogado externo es un profesional independiente, que trabaja por cuenta propia y que presta sus servicios a los clientes que libremente le contratan. Es el abogado que habitualmente conocemos. No tiene una relación laboral con la empresa. Se trata de una prestación de servicios profesionales, bien para un caso o asunto concreto, bien a través de una remuneración periódica o iguala.
A veces los perfiles no son tan claros. Pensemos en abogados de empresa que a su vez mantienen despacho abierto, y en un momento dado prestan sus servicios a la empresa fuera de la relación laboral que mantienen. O en aquellos supuestos abogados independientes que cobran una iguala fija y su funcionamiento en la empresa es clavado al de un abogado interno. La realidad es mucho más complicada de lo que la hacen aparentar nuestros intentos de categorizar.
¿Cuál nos conviene contratar?
Es evidente que una empresa que está empezando difícilmente va a generar la liquidez suficiente para poder permitirse el lujo de contar con un abogado interno. Se recurre entonces a un abogado externo, y lo ideal es que se establezca esa relación de consejero legal, de realizar los correspondientes chequeos preventivos a todas nuestras áreas, de testar jurídicamente nuestros futuros pasos, etc…todo ello articulado generalmente a través de una iguala.
Cuando la empresa comienza a tomar cuerpo, el incorporar un abogado en plantilla comienza a ser una posibilidad y una necesidad. Ganamos en inmediatez y confianza a la hora de acceder a esas labores que antes comentábamos, así como en conocimiento de la propia empresa por parte del letrado o en una mejora de los costes financieros que implican sus servicios. ¿Significa esto que se prescinde de los abogados externos? No generalmente.
Lo habitual es que este abogado interno sea el encargado de contratar y dirigir los servicios de otros profesionales jurídicos externos (amén de ser el Secretario del Consejo de administración habitualmente). Bien porque no llegue por causas de acumulación de trabajo o de extensión territorial (pensemos en empresas con delegaciones), bien porque se prefiera optar por abogados especializados en la materia concreta. Como vemos, suele ser una cuestión de volumen de negocio y beneficios la que justifica la contratació





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